La Maternidad en Equilibrio

octubre 24, 2019, Shirley Blake

El pasado fin de semana abraze a una pequeña niña mientras su madre estaba ocupada, y me me llevó de nuevo a recordar a los días en cuando mis hijos eran bebés. Mis hijos están en preescolar y primaria, por lo que es una etapa diferente, aún exigente, pero de diferentes maneras. Cuando mis hijos eran bebés, las necesidades humanas básicas eran un proceso y mucho trabajo por hacer. Por ejemplo, ir al baño en paz y tranquilidad no era una expectativa realista.  Aprendí que si preparaba a mis hijos con un bocadillo y una caricatura, podría disfrutar acerca de cinco minutos a listandome. Con la esperanza de comenzar mi día en paz y tranquilidad, me despertaba antes de lo normal para disfrutar de mi té en silencio. Por supuesto, eso solo funcionó hasta que mis hijos se dieron cuenta de que me estaba levantando antes, y luego comenzaron levantarse temprano tambien.

Hasta donde recuerdo, he sido una persona generalmente independiente. La independencia personal es un fuerte valor cultural en los Estados Unidos en comparación con otras culturas. Mi familia inmediata tenía fuertes valores colectivos donde todos trabajan juntos. Cuando mis padres se asimilaron y no estaban familiarizados con sistemas como la educación en los Estados Unidos, aprendí desde el principio que tenía que resolver las cosas por mí misma. La independencia es genial, pero en la maternidad no tanto.

Mi esposo me ha apoyado mucho y a esta muy involucrado, y aun hubo momentos en que me sentí extremadamente abrumada cuando mis bebés eran pequeños. Ahora me doy cuenta de que no era la mejor para pedir ayuda en cosas simples, como tener tiempo para tomar una siesta, dormir bien, o ir de compras sola. Finalmente lo superé, y ahora soy mejor en pedir lo que necesito. Tengo que admitir que hubo y sigue habiendo personas generosas en mi vida que nos hicieron comidas, o vinieron y se quedaron con mis bebés para poder tomar una siesta. Pero, ¿qué sucede cuando  comienzas a sentirte abrumada nuevamente?

Pide ayuda.

Eso es lo que recomendaría a cualquier futura o nueva madre: aprenda a identificar sus necesidades y solicite ayuda. Aprende a identificar lo que te provoca estrés y crea límites es esencial. Tómese un descanso o desconecte. Ser padre es una enorme responsabilidad. Reflexionando sobre hacia el pasado, desearía haber sido mejor al decir “no” y quedarme en casa con mi pequeña familia. Tal vez tememos a miedo de perdese algo y ahora estoy totalmente interesado en paz de no hacer algo, con equilibrio, por supuesto. De ninguna manera digo que te aísles, sino que priorizas. Un ejemplo sería identificar qué tan cansado está usted por no dormir bien y en lugar de salir con amigos o familiares, usted priorizar tomar una siesta. Recuerde, solicite ayuda cuando la necesite. Está bien y a muchos de nosotros nos encanta ayudar y consideramos gratificante retribuir a las personas con los recursos que tenemos. Escuchar, cocinar, dar un abrazo o darle un descanso a alguien son formas en que podemos dar o recibir.

Identificar nuestras necesidades y trabajar para satisfacerlas es una habilidad. Cuanto mejor estemos en esto, más podremos mejorar nuestra vida y alcanzar nuestras metas.

Estamos en esta cosa llamada la vida, juntos. Espero que todos podamos construir una comunidad y ayudarnos a nosotros mismos y a los demás.

¡Hasta la proxima!